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Literacia en salud y salud mental: Para un bienestar integral

Antes de definir lo que conlleva la literacia dentro del ambiente de la salud, es importante que conozcamos primero lo que significa el concepto de literacia. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) define literacia en cuatro conceptos: (1) un conjunto de habilidades, (2) es funcional, aplicada y contextualizada; (3) un proceso de aprendizaje capaz de empoderar, y (4) texto (UNESCO, 2006, UNESCO, 2016). Partiendo de esta definición entendemos que tener literacia no se limita a estar familiarizado con literatura, tener una buena educación o saber leer y escribir. 

La literacia en salud surge de observaciones que evidenciaban que bajos niveles de literacia podían asociarse con numerosos problemas de salud (Kutcher et al., 2016). Al ser considerada principalmente dentro del entorno de la atención a la salud, esta abarca la capacidad que tienen las personas para comprender y hacer uso eficaz de la información médica. Además, es un concepto que ha evolucionado, y se ha convertido en uno crucial para mejorar la salud individual, reducir desigualdades y optimizar el funcionamiento de los sistemas de salud. En la actualidad, la literacia en salud incluye los siguientes componentes: 

  • Competencias para mantener la salud
  • Competencias para identificar enfermedades
  • Comprender donde acceder información de salud y cómo evaluarla
  • Aplicar correctamente tratamientos prescritos 
  • Comprender los derechos relacionados con salud
  • Personas con altos niveles de literacia en salud pueden entender y evaluar mejor la información médica (Sørensen et al., 2012).
  • Altos niveles de literacia en salud están vinculados a una mejor capacidad para gestionar enfermedades crónicas y seguir recomendaciones médicas (Kutcher et al., 2016).
  • Al tener literacia en salud, las personas pueden adoptar prácticas preventivas y manejar efectivamente sus condiciones de salud (McCormack et al., 2017).
  • Facilitan una comunicación más efectiva con los proveedores de salud, lo que puede mejorar la calidad del cuidado recibido.

A. Literacia en salud mental

Spiker y Hammer (2018) argumentan que, el concepto de literacia en salud mental se originó a partir de la literatura disponible sobre literacia en salud. Sin embargo, Jorm y colegas argumentaron que el concepto de literacia en salud no abarcaba completamente los conocimientos y las habilidades para la salud mental. Dado a esto, presentaron el término de literacia en salud mental y lo definieron como “conocimientos y creencias sobre los trastornos mentales que contribuyen a su reconocimiento, tratamiento o prevención” (Jorm et al., 1997, p.182). 

Evolución del Concepto de Literacia en Salud Mental

En el 2012 estos autores ampliaron la definición para incluir conocimientos que beneficien la salud mental de una persona o de otros, tales como:

  • Prevención de trastornos mentales: Conocimientos sobre cómo prevenir el desarrollo de trastornos mentales.
  • Reconocimiento de trastornos: Habilidad para identificar los trastornos cuando se presentan.
  • Estrategias de autoayuda: Conocimiento de estrategias eficaces para manejar problemas leves a moderados.
  • Primeros auxilios en salud mental: Habilidades para ayudar a otros en situaciones de crisis de salud mental.

B. Importancia y beneficios 

Wei et al. (2015) señalan que la literacia en salud mental es clave para el bienestar psicológico, impactando positivamente tanto a nivel individual como comunitario. Un mejor conocimiento sobre la salud y los trastornos mentales, junto con una mayor conciencia sobre cómo buscar ayuda y tratamiento, puede generar importantes beneficios:

  • Identificación temprana de trastornos mentales: Facilita la detección precoz de problemas de salud mental.
  • Mejora en los resultados de salud mental: Aumenta la efectividad de los tratamientos y las intervenciones.
  • Mayor uso de servicios de salud: Incrementa la utilización de recursos y servicios disponibles para la salud mental.
  • Reducción del estigma: Disminuye el estigma asociado a las enfermedades mentales a nivel individual, comunitario e institucional.

C. Impacto de la literacia en salud mental en la sociedad

Además de contribuir a la reducción del estigma, la literacia en salud mental impacta positivamente a la sociedad de la siguiente manera: 

  1. Permite el acceso temprano a tratamiento: El poder reconocer signos y síntomas de los trastornos mentales permite una detección más temprana, lo que nos lleva a una intervención más rápida y, por lo tanto, nos permite tener mejores resultados.
  2. Prevención del deterioro psicológico: La literacia en salud mental no solo beneficia a quienes ya padecen de algún trastorno, sino que también tiene un efecto preventivo. Las personas con una mejor comprensión de factores que influyen en el bienestar emocional (como el estrés y hábitos de vida saludables) pueden trabajar sus dificultades de manera efectiva antes de que se conviertan en problemas graves. 
  3. Mejora el bienestar comunitario: El impacto de la literacia en salud mental no es solo a nivel individual. Cuando las comunidades comprenden y apoyan el bienestar psicológico, se evidencia en mejores ambientes de trabajo, mayor productividad y cohesión social.
  4. Impacto económico: Un mejor conocimiento sobre los problemas mentales puede reducir el absentismo laboral y promover que los empleados estén mentalmente presentes durante su jornada. La Orgaización Mundial de la Salud (OMS) estima que los trastornos mentales cuestan a la economía global billones de dólares debido a la pérdida de productividad.  

D. Estrategias para mejorar la literacia en salud mental

Mejorar la literacia en salud mental implica adquirir un mayor conocimiento y comprensión sobre trastornos mentales, síntomas, tratamientos y cómo se puede mantener un bienestar emocional. Aquí explico algunas formas en las que una persona pudiera mejorar su literacia en salud mental: 

  • Educación continua y autoformación: Puede educarse activamente sobre el tema. Utilizando recursos disponibles como libros, artículos, podcasts y documentales que enseñen sobre temas relacionados a la salud mental.
  • Participación en talleres y programas educativos: Existen cursos y talleres diseñados específicamente para mejorar la literacia en salud mental. Estos pueden ser ofrecidos por universidades, organizaciones de salud o centros comunitarios, y suelen abordar temas como la gestión del estrés, el bienestar emocional, y el manejo de los trastornos mentales.
  • Consultar con profesionales de salud mental: Hablar directamente con un psicólogo, psiquiatra o consejero es una de las formas más confiables de mejorar la comprensión sobre la salud mental. Estas interacciones pueden proporcionar información personalizada sobre cómo gestionar el bienestar emocional, cuáles son las señales de alerta de trastornos mentales y qué pasos tomar si se identifican problemas.
  • Fomentar el autocuidado: El autocuidado es una práctica clave para mejorar la salud mental. Al prestar atención a su bienestar emocional y físico, una persona puede aprender a identificar qué actividades, hábitos y rutinas mejoran su estado mental.

La literacia en salud y salud mental es fundamental para empoderar a las personas y comunidades a gestionar su bienestar integral. Al proporcionarles las herramientas necesarias para reconocer, prevenir y tratar los trastornos mentales, se facilita una intervención temprana y efectiva, se reduce el estigma asociado a la salud mental y se fomenta una mayor cohesión social. Invertir en estrategias de educación continua, programas de apoyo y acceso a profesionales de salud mental no solo mejora el bienestar individual, sino que también tiene un impacto positivo en el entorno comunitario y económico.