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Taller Comunidad La Goyco 2E 17 63 C. Loíza #2e, San Juan
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¿Puede una planta controvertida ser la clave para ofrecer alivio a millones de personas cuando otros métodos han fallado? Descubre cómo el cannabis medicinal está transformando el panorama de la salud mental y desafiando antiguos estigmas.»
Introducción
El uso del cannabis para propósitos medicinales ha sido objeto de creciente interés en diversos campos de la salud, incluyendo la psicología. En Puerto Rico y Estados Unidos, el acceso al cannabis medicinal ha sido objeto de debate y regulación, pero su uso está ganando aceptación como medicina alternativa. Como psicólogos y profesionales de la salud mental, es crucial comprender los beneficios, riesgos y el marco legal que rodea el uso del cannabis medicinal, especialmente cuando trabajamos con pacientes que podrían beneficiarse de sus propiedades terapéuticas.
A. Historia y aspectos socio-históricos del cannabis
A lo largo de la historia, el uso de plantas y hongos con fines medicinales, alimenticios y religiosos ha sido común en diversas culturas. Entre estas plantas, el cannabis destaca por su uso milenario en civilizaciones como las de China, India y Egipto. En el siglo XIX, el cannabis fue reconocido en la medicina occidental e incluido en el «Dispensatory of the United States of America» en 1854, siendo un remedio de venta libre en farmacia.
Sin embargo, el siglo XX trajo consigo una oleada de prohibiciones globales del cannabis, influenciadas por su asociación con efectos psicoactivos y estigmatización social, especialmente entre comunidades afroamericanas y latinas. Políticas como el Marihuana Tax Act, impulsadas por intereses políticos y económicos, promovieron una visión negativa del cannabis.
En 2015, Puerto Rico dio un giro legalizando el cannabis medicinal con la Ley 42-2017. Esta legislación permite su uso para tratar ciertas condiciones médicas bajo supervisión médica, aunque impone restricciones como la prohibición de fumarlo, su uso recreativo y conducir bajo sus efectos. Los pacientes con condiciones como dolor crónico, ansiedad, depresión y estrés postraumático deben obtener una licencia del Departamento de Salud de Puerto Rico para acceder a los tratamientos derivados del cannabis.
B. Uso terapéutico del cannabis en la salud mental
El cannabis, con componentes como el THC y el CBD, ha sido objeto de estudios que sugieren beneficios para la salud mental, pero los resultados son variados y la investigación continúa. La aplicación del cannabis medicinal en la disciplina abre el debate sobre cómo integrar estos tratamientos de manera ética y efectiva en la práctica clínica.
Ansiedad
Uno de los beneficios más destacados del cannabis terapéutico es su capacidad para reducir el estrés y la ansiedad. Los componentes activos del cannabis, como el CBD, han demostrado tener propiedades ansiolíticas, lo que puede proporcionar alivio a quienes sufren de trastornos de ansiedad. Un estudio preliminar encontró que la administración de una dosis única de CBD redujo significativamente la ansiedad y mejoró el desempeño en una prueba de hablar en público en pacientes con ansiedad social.
Depresión
Algunos elementos presentes en el cannabis, como el cannabidiol (CBD), han mostrado efectos antidepresivos en investigaciones iniciales. Estos descubrimientos han generado un aumento en el interés por emplear el cannabis como una opción complementaria o sustituta a los tratamientos estándar para la depresión. Por ejemplo, un estudio publicado en el Journal of Affective Disorders mostró que aquellos que usaban cannabis medicinal experimentaron una disminución del 50% en los síntomas de la depresión.
Trastorno de estrés postraumático (TEPT)
El cannabis medicinal ha mostrado ser efectivo para reducir la intensidad de los recuerdos traumáticos y mejorar la calidad del sueño en pacientes con TEPT. En un estudio publicado este año, se evidencia que el tratamiento con productos basados en cannabinoides (CBMPs) conlleva mejoras notables en el bienestar y la calidad de vida en pacientes con trastorno de estrés postraumático (TEPT) después de 3 meses de tratamiento, debido a la disminución en síntomas como la reactividad al estrés y el insomnio.
C. Riesgos y consideraciones
Los profesionales de la conducta deben realizar una evaluación meticulosa del historial de uso y consumo actual de cannabis del paciente ya que dada información puede interactuar con diversos procesos y afectar las respuestas a otros tratamientos o intervenciones. Esto puede variar según el sexo, peso, uso de otros medicamentos, condiciones de salud subyacentes, alimentación y la salud en general de la persona.
Integrar estrategias basadas en evidencia en la práctica clínica:
Para los psicólogos, es esencial adoptar un enfoque basado en evidencia al considerar el cannabis medicinal como parte del plan de tratamiento. Aquí hay algunas pautas para integrar este conocimiento en la práctica clínica:
1. Evaluación Integral: Realizar una evaluación exhaustiva del paciente para determinar si el cannabis medicinal es adecuado para su condición. Esto incluye revisar el historial médico, la salud mental, los tratamientos anteriores y actuales.
2. Educación al Paciente: Informar a los pacientes sobre los beneficios y riesgos del cannabis medicinal, incluyendo posibles efectos secundarios y la importancia de adherirse a la dosis recomendada.
3. Colaboración Interdisciplinaria: Trabajar en colaboración con médicos y otros profesionales de la salud para desarrollar un plan de tratamiento integral. Esto asegura que el uso del cannabis medicinal esté bien supervisado y coordinado para que no interfiera con cualquier otra intervención.
4. Monitoreo Continuo: Realizar seguimientos regulares para evaluar la efectividad del tratamiento y ajustar la dosis según sea necesario, como con cualquier otro fármaco. También es importante monitorear signos de uso problemático o efectos adversos.
Conclusión
El cannabis medicinal ofrece una nueva frontera en el tratamiento de diversas condiciones de salud mental. Integrar su uso medicinal en la práctica clínica puede abrir nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida de los pacientes, siempre y cuando se haga de manera responsable y basada en evidencia.
Como profesionales de la salud mental, ¿cómo puedes incorporar el conocimiento sobre el cannabis medicinal en tu práctica diaria? ¿Estás preparado para asesorar a tus pacientes sobre esta opción de tratamiento?
Escrito para Auditorium por: Alexandra G. Ocasio Ruiz
Estudiante subgraduada de psicología – UAGM, recinto de Carolina